NACIONAL - A cuatro días de finalizar su período presidencial, el gobierno de Michelle Bachelet confirió suma urgencia al proyecto de ley por la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores de edad. Actualmente, los delitos sexuales contra niñas, niños o adolescentes prescriben luego de que pasen 10 años de que la víctima cumpla la mayoría de edad. Al mismo tiempo, estudios especializados indican que sólo un tercio de las niñas y niños revela de forma temprana, y que en promedio pasan entre 17-20 años en pacientes mujeres adultas para comenzar a verbalizar el abuso vivido en la niñez y/o adolescencia. Es por ello que se busca modificar la ley para que estas transgresiones pasen a ser imprescriptibles, independiente de la edad de la víctima o los años que hayan transcurrido cuando ésta de el paso de denunciar su situación de abuso.

Un estudio reciente sobre develación del abuso sexual infantial en Chile, publicado por el Centro de Estudios en Infancia, Adolescencia y Familia de Paicabí, concluye que: “sólo un tercio de las niñas y niños revela de forma temprana. Esto es coherente con lo encontrado en estudios previos que describen que niños y niñas tienden a revelar el abuso de forma tardía o incompleta, o revelar y retractarse, o revelar de manera progresiva”. Por su parte, Fundación Previf, comparte un promedio de 17-20 años en mujeres adultas para comenzar a verbalizar el abuso vivido en la niñez y/o adolescencia. Cabe agregar también que la mayor prevalencia de casos de abuso sexual infantil es en niñas, siendo una de cada tres. Hoy, en Chile, un niño o niña sufre abusos sexuales cada 33 minutos. Anualmente, las denuncias son cercanas a las 20 mil; cada día, 50 a 60 niñas/os y adolescentes vivirán abusos. Seis de cada siete no podrán develar el hecho hasta entrada la adultez.

 

Derecho al Tiempo

Los datos del tiempo de develación en Chile se condicen con la literatura especializada, y lo que reportan organizaciones internacionales, donde se señala un promedio de 15 a 20 años de demora en víctimas de abuso sexual infantil, lo cual en muchos casos se acompañan de intentos de develación en distintos momentos de la niñez o adolescencia, que son desoídos o ignorados, casos en los que toma a algunas víctimas hasta 30 años poder verbalizarlo. 

Más allá del tiempo que demore una persona en verbalizar, ser oído y considerado; en casos que implican abuso a niños y niñas, por su edad, se establece que simplemente no pueden comprender la noción de un delito, por ende no existe la noción de renuncia al derecho de denuncia, lo cual es el principal argumento de la prescripción. Cuando hablamos de un Estado de Derecho, y más cuando se habla de delitos contra niños, niñas o adolescentes, así como a los sectores más vulnerables de la sociedad, no se puede poner una fecha de vencimiento a la posibilidad de justicia. 

La prescripción impone un tiempo legal por sobre los tiempos humanos, ignorando la evidencia científica respecto a la necesidad de tiempo, pero también agravando el daño en la víctima porque favorece la impunidad de muchos abusadores. En un contexto de abuso sexual infantil, un niño, niña o adolescente, por su edad y por la situación de poder que se ejerce sobre él o ella por parte del abusador, lo más común es que no tenga la posibilidad de escapar, ni elegir o renunciar. Muchas veces tampoco se tiene la posibilidad de comprender, simplemente por la edad del niño o niña. Se necesita tiempo para poder verbalizar el trauma de un abuso sexual infantil. 

 

Conciencia y Respaldo Ciudadano

Si bien esta medida se recomienda de manera reiterada por la Comisión de Derechos del Niño de la ONU en Chile todavía no se resuelva sobre la imprescriptibilidad de delitos de agresión sexual contra niñas y niños. Es gracias a la persistencia de quienes levantan esta necesidad desde la sociedad civil, que se ha conseguido que la discusión se traduzca en un proyecto de Ley que espera desde el año 2011.

A la cabeza de este movimiento se encuentra Vinka Jackson, psicóloga especializada en ésta temática, y James Hamilton, ambos sobrevivientes de abuso, y reconocidos activistas por la reparación y protección de niñas, niños y adolescentes que vivieron vulneraciones de este tipo. En la carta que solicita al Estado chileno respaldar esta medida, Jackson plantea: "No es justo ni cuerdo que alguien que viola a un niño sea exonerado en razón del tiempo transcurrido; ni que como sociedad abandonemos a otros niños y jóvenes que pueden terminar siendo vulnerados, o muertos, por agresores reincidentes amparados por la prescripción".

El respaldo ciudadanos para la llamada ley Derecho al Tiempo ha sido contundente, recabando más de 11.500 firmas hasta el día de hoy. En la suma urgencia otorgada por el gobierno saliente se instala la expectativa por la ratificación del gobierno que asume, y se abre la gran posibilidad de que esta ley vea la luz.  Seguiremos expectantes, e invitamos a todas y todos a leer la carta que da inicio a este movimiento y sumar su firma para evidenciar el apoyo y la solidaridad de nuestra sociedad con esta campaña de justicia, por la necesidad de un país que proteja a todas las niñas, niños y adolescentes que vivieron una situación de abuso sexual infantil.