NATALES - La Residencia Madre Teresa de Calcuta, de la ciudad de Puerto Natales, desde el cierre del Hogar Miraflores en Punta Arenas, se mantiene como única alternativa de acogida institucional para niñas, niños y adolescentes que viven situaciones graves de vulneración en la región de Magallanes. Pese a ser un centro residencial de vida familiar con cobertura comunal, ha tenido que abrir sus puertas a niñas, niños y adolescentes de Punta Arenas y Porvenir, y en algunos casos también aprender a lidiar con situaciones más delicadas, asociadas a complejidades de salud mental.

El desafío de ampliar su cobertura ha sido importante a lo largo del último año, y ha implicado también un desgaste interno para el equipo. Por la suma de estas situaciones, se ha conseguido, a través de la Municipalidad de Puerto Natales, gracias al Fondo Nacional del Desarrollo Regional (FNDR), el financiamiento necesario para la ampliación de sus dependencias. Esto será una mejora importante en la calidad de vida de las niñas, niños y jóvenes que ahí viven. 

En vista de ello, durante la semana pasada se realizó un concurso al interior de la Residencia, donde todas y todos fueron invitados a dibujar las mejoras que quisieran para su casa. ¿Cómo sería su Residencia ideal? 

Las niñas y niños cuentan que les gustaría a través de estas imágenes:

 

"Un quincho para celebrar fechas especiales del hogar"

"Me gustaría que la sala de estudio fuera más grande, y una mesa para hacer las tareas más cómodas"

 

Y también "una sala de entretención y de ejercicios",  "una cancha con pasto sintético", y "una entrada al hogar más linda"