Febrero de Artes Marciales

Durante este mes de Febrero algunos jóvenes del Programa Medio Libre de nuestra organización comienzan a entrenarse en artes marciales, específicamente en la disciplina del kick boxing, junto a Alejandro Espinoza y el maestro Antonio Guerrero. 

Si bien esta práctica requiere una exigencia física, y los efectos positivos del ejercicio para nuestra salud están muy documentados, el objetivo principal de esta práctica es darle a los jóvenes la oportunidad de acceder a los beneficios que ofrece para la salud mental, la disciplina y la integración. Los efectos positivos de una disciplina como esta se producen a largo plazo y tienen que ver con las técnicas del maestro y nivel de respeto que se exige en artes tradicionales como las marciales. 

Alejandro Espinoza, quien también es practicante de la disciplina y delegado de caso del Programa Medio Libre, nos explica que existe una relación entre el tiempo de práctica y la dedicación a una disciplina como ésta con la reducción de la ansiedad, la agresividad y la hostilidad en los jóvenes. "También un aumento en el auto control, la independencia y la confianza en uno mismo. La práctica de artes marciales ayuda en la reducción de las emociones negativas como la rabia y el sentimiento de vulnerabilidad ante una agresión o ataque". 

El Maestro de estas sesiones es Antonio Guerrero, miembro y representante en Chile del Concejo Mundial de Deportes de Lucha y Artes Marciales (WFMC - World Fight Sports and Martial Arts Council), quien ha desarrollado esta disciplina en nuestra región y se encargará de dirigir las prácticas con un enfoque de integración y especial acogida a jóvenes que buscan una salida frustraciones personales y contextos de vulneración. 

Kick Boxing para la Integración

En el contexto de enseñanzas de este tipo, se establecen códigos de aprendizaje que implican respeto, humildad y disciplina. Ninguno de estos elementos puede quedar fuera, y no hay mucha cabida para la prepotencia. Es por ello que quienes se vinculan a un espacio intencionado de esta manera, se transforman también en el mismo proceso de entrenamiento, y siendo parte de un espacio como este, se ha comprobado que los niveles de agresividad disminuyen y la  autoaceptación aumentaba. Otros estudios también hablan que las personas se vuelven más relajadas y emocionalmente positivas o empáticas. 

Aunque muchos podemos ver las artes marciales y la lucha como una serie de patadas y puñetazos, el efecto positivo de una práctica bien dirigida, meditada, es amplio y no tiene que ver con la violencia, sino con el autocontrol y la disciplina. 


Las sesiones se llevarán a cabo durante los lunes, miércoles y viernes del mes de febrero. Seguiremos el caso de nuestros jóvenes en su inmersión a las artes marciales. 

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